05 Noches / 06 DíasDesde Buenos Aires, la India queda a dos conexiones y a unas treinta horas de vuelo. Es uno de los trayectos más largos que puede hacer un viajero argentino, y eso cambia la forma de armar el programa: no tiene sentido cruzar medio mundo para pasar nueve días corriendo entre tres ciudades. Los itinerarios que mejor funcionan desde Argentina son los de dieciocho días o más, con paradas de dos noches y una extensión que aproveche el esfuerzo aéreo.
Acá está lo que conviene definir antes de comprar el pasaje: cuántos días pedir, si sumar Nepal o otro destino en el mismo viaje, cómo afecta el cambio de estación entre hemisferios y en qué momento del año el norte de la India se disfruta mejor.
La operación en tierra la manejamos desde Jaipur: auto privado con chofer todo el recorrido, hoteles por categoría, entradas, traslados y guías locales en español según los servicios confirmados y la disponibilidad de cada ciudad. Los pasajes internacionales los compra el viajero y nosotros ajustamos el programa a los horarios reales.
India y Nepal
RajastánEzeiza concentra prácticamente todas las salidas hacia la India. Desde ahí, las combinaciones más frecuentes pasan por Europa, por Estambul o por un hub del Golfo antes del tramo final a Delhi. Sumando esperas, el trayecto completo ronda las treinta horas, con dos noches en el aire en la mayoría de los casos.
Ese dato define todo lo demás. Un viaje de diez días implica dedicar una quinta parte del tiempo a estar volando, lo que deja muy poco margen real. Por eso, de todos los mercados con los que trabajamos, el argentino es el que suele contratar los programas más largos: dieciocho, veinte o veinticuatro días, muchas veces con Nepal incluido.
Si tus vacaciones son cortas y aun así querés ir, se puede. En ese caso armamos un recorrido cerrado de tres o cuatro ciudades con distancias mínimas, sin trasnochar en carretera y sin vuelos internos. Es menos ambicioso pero se disfruta, que es lo que importa.
Para la vuelta conviene revisar el tiempo de conexión. Los vuelos que salen de Delhi hacia Europa lo hacen de madrugada, así que la última jornada queda libre para compras o una visita tranquila antes del traslado al aeropuerto.
Las duraciones incluyen los días de vuelo. Con dos noches en el aire por tramo, cada día extra en tierra rinde mucho.
Recorridos pensados para viajes largos, todos con auto privado y chofer incluidos. Se ajustan a tus fechas, a la categoría hotelera que elijas y a los días disponibles.
05 Noches / 06 Días
07 Noches / 08 Días
17 noches / 18 días
07 Noches / 08 Días
15 noches / 16 días
09 Noches / 10 Días
16 noches / 17 días
07 Noches / 08 Días
11 noches / 12 días
10 noches / 11 días
14 noches / 15 días
18 noches / 19 días
11 Nights / 12 Days
20 Nights / 21 Days
14 Nights / 15 Days
15 Nights / 16 Days
20 Nights / 21 Days
09 Noches / 10 Días
05 Noches / 06 Días
07 Noches / 08 Días
11 Noches / 12 Días
06 Noches / 07 Días
09 Noches / 10 Días
09 Noches / 10 Días
08 Noches / 09 Días
10 Noches / 11 Días
12 Noches/13 Días
12 Noches / 13 Días
14 Noches / 15 DíasSi preferís partir del tipo de viaje en lugar de la ruta, estas son las categorías completas del catálogo.
Es la extensión más contratada desde Argentina. Se conecta con un vuelo corto desde Delhi o desde Varanasi, y suma entre cinco y siete días con Katmandú, el valle y Pokhara. El contraste con Rajastán es fuerte: de palacios y desierto a montaña y templos budistas.
Funciona bien como segunda parte, con vuelo desde Delhi o desde el sur de la India. Cambia el ritmo por completo: menos carretera, más naturaleza y playa. Requiere al menos veinticinco días de viaje total para no quedar apretado.
Dubái, Doha o Estambul son paradas naturales en el trayecto. Dos noches en cualquiera de esas ciudades cortan el vuelo, ayudan con el cambio de horario y suman un destino sin pasaje extra. Nosotros ajustamos el itinerario indio a la fecha real de llegada.
Para quien quiere quedarse solo en la India, la combinación de Rajastán con Kerala o Tamil Nadu ofrece dos países en uno. Se resuelve con un vuelo interno de tres horas que gestionamos dentro del programa.
El auto privado con chofer es la base de todos nuestros itinerarios. Queda a tu disposición durante el recorrido completo, con el mismo chofer de principio a fin, y la tarifa incluye combustible, peajes, impuestos entre estados y sus gastos. En carretera calculamos entre cuatro y seis horas los días de traslado, con paradas para comer y estirar las piernas.
Con el equipaje, lo importante es el rango térmico. En un mismo viaje de enero podés tener veintiocho grados a la tarde en Jaipur y seis a la mañana en Jaisalmer. Recomendamos capas, algo de abrigo y calzado cómodo para caminar sobre piedra irregular, que es lo que más se agradece en fuertes y palacios.
Sobre la comida, la variedad vegetariana es enorme y los hoteles preparan platos sin picante si se pide. Los primeros días conviene agua embotellada y prudencia con la comida de calle mientras el cuerpo se acostumbra. En ruta paramos en lugares que nuestros choferes conocen.
En templos y monumentos religiosos se pide ropa que cubra hombros y rodillas, y en algunos casos descalzarse. Nada de eso es un obstáculo, solo conviene saberlo antes de armar la valija.
Los viajeros argentinos necesitan visa para entrar a la India. La vía más usada es la visa electrónica, pero los requisitos, los plazos de resolución y los formatos de documentación se modificaron varias veces en los últimos años. Consultá siempre la información vigente en los canales oficiales del Gobierno de la India y en la embajada correspondiente antes de comprar el pasaje.
Los presupuestos se emiten en dólares o en euros, y la transferencia internacional es la forma de pago habitual. Se abona una parte para confirmar servicios y el resto según lo acordado. Dentro de la India conviene llevar efectivo en rupias para propinas y compras chicas.
Con vuelos de esta duración y dos conexiones, el seguro de viaje deja de ser opcional. Contratá una cobertura que incluya asistencia médica y cancelación, y llevá copia digital del pasaporte, de la visa y de la póliza. Las indicaciones sanitarias corresponden a tu médico o a un centro de vacunación internacional, con tiempo suficiente antes de salir.
Durante el recorrido, el chofer y la oficina de Jaipur quedan localizables. Cualquier imprevisto se resuelve hablando con alguien en tu idioma, sin depender de un intermediario en otro continente.

Llevo desde los años noventa en el turismo indio. Empecé manejando y después acompañando grupos hispanohablantes por Rajastán, y aprendí español en la carretera, escuchando a los viajeros durante horas de trayecto. Con el tiempo armé esta agencia para organizar los viajes que a mí me gustaría hacer.
Reviso personalmente los itinerarios que salen de la oficina. Cuando alguien viene de tan lejos, la prioridad es que el programa no lo deje agotado: menos ciudades, más noches en cada una y tiempo real para mirar.
Somos una agencia local en Jaipur. Todo lo que reservás se gestiona desde esta oficina, sin cadena de intermediarios.
Itinerarios, choferes y reservas de hotel salen de acá, con proveedores con los que trabajamos desde hace años.
Presupuesto, cambios y cualquier duda durante el viaje, resueltos en tu idioma y con alguien a quien podés llamar.
Las carreteras, los tiempos reales y los hoteles que proponemos los conocemos de primera mano.
Presupuesto detallado con lo que incluye y lo que no, antes de que confirmes nada.
Ajustamos ciudades, noches y categoría hotelera tantas veces como haga falta, también durante el viaje.
Seguimos el recorrido día a día desde Jaipur, con teléfono disponible ante cualquier imprevisto.
Entre veintiocho y treinta y cinco horas de puerta a puerta, según la combinación. Las rutas habituales salen de Ezeiza y hacen dos conexiones, por lo general una en Europa, en Estambul o en un hub del Golfo, y otra antes de llegar a Delhi. Como las frecuencias cambian cada temporada, la comparación conviene hacerla al momento de comprar el pasaje.
Con menos de dieciséis días el viaje queda desproporcionado frente a las horas de vuelo. Dieciocho o veinte es la duración que mejor funciona para el norte con Rajastán, y a partir de veintitrés se puede sumar Nepal, Varanasi o el sur. Preferimos un itinerario de menos ciudades con dos noches en cada una antes que un programa que obligue a cambiar de hotel todos los días.
A muchos viajeros argentinos les resulta lógico. Ya que el vuelo es tan largo, sumar Nepal, Sri Lanka, Dubái o una parada en Estambul o Doha aprovecha mejor el trayecto. Nosotros armamos la parte india y coordinamos la logística terrestre; la extensión se planifica en conjunto según tus fechas y el vuelo que consigas.
Sí. La mayoría de los viajeros argentinos tramita la visa electrónica, aunque los requisitos, los plazos y los formatos de documentación han cambiado varias veces en los últimos años. Verificá la información vigente en los canales oficiales del Gobierno de la India y en la embajada correspondiente antes de comprar el pasaje. En nuestra guía de visado explicamos el procedimiento general y los errores más comunes.
El norte de la India está en su mejor momento entre octubre y marzo, que coincide bien con las vacaciones de enero y con la primavera austral. Julio coincide con el monzón indio, viable con margen en los traslados y excelente para Ladakh. Las temperaturas de Rajastán en enero son frescas de noche, un contraste marcado si salís del verano argentino.
Bastante, y es algo que a los viajeros del hemisferio sur se les pasa por alto. Si viajás en enero, salís del verano argentino y llegás al invierno del norte indio, con mañanas frías en el desierto y necesidad de abrigo real. En julio ocurre lo contrario: dejás el invierno y entrás en calor húmedo de monzón. Lo mencionamos en cada propuesta según las fechas.
No. Organizamos la parte terrestre en la India: auto privado con chofer, hoteles, guías, entradas, traslados y acompañamiento durante todo el recorrido. Los vuelos internacionales los compra el viajero o su agencia, y nosotros ajustamos el itinerario a los horarios confirmados. Los vuelos internos dentro de la India sí los podemos incluir en el programa.
La diferencia con Argentina es de unas ocho horas y media, y el trayecto suma dos noches en el aire. En la práctica el cuerpo pide dos o tres días para acomodarse. Por eso los itinerarios que armamos para viajeros argentinos arrancan con recorridos cortos dentro de la misma ciudad y dejan los traslados largos para el tercer día.
Emitimos el presupuesto en dólares o en euros y la transferencia internacional es el método más usado por nuestros clientes argentinos. Se abona una parte para confirmar los servicios y el resto según lo acordado en la propuesta. En la India conviene llevar efectivo en rupias para propinas y compras chicas; las tarjetas funcionan sin problema en hoteles y comercios de ciudades grandes.
En Delhi, Agra, Jaipur, Udaipur y Jodhpur la disponibilidad de guías hispanohablantes es buena y trabajamos con guías locales por ciudad. Para recorridos largos, algunos viajeros prefieren un guía acompañante desde la llegada hasta la salida. En destinos poco turísticos puede que el guía sea en inglés. Siempre queda especificado en la propuesta según los servicios confirmados.
Funciona bien en ambos casos cuando la logística está resuelta. Con auto privado, hoteles reservados y distancias bien calculadas, la India deja de ser un destino complicado. Para familias con chicos ajustamos el ritmo, reducimos las horas de carretera por jornada y elegimos hoteles con pileta, que a mitad del viaje se agradecen más de lo que parece.
Para viajar entre octubre y marzo, tres meses es lo razonable. Si tus fechas caen en enero, en Navidad, en Diwali o durante la feria de Pushkar, conviene adelantarse más porque los hoteles con carácter en Rajastán se ocupan primero. Sujeto a disponibilidad, en temporada de lluvias hay bastante más margen.
Rellena el formulario y recibirás un itinerario día por día, con hoteles, distancias y precio total por escrito. Lo revisa el equipo de Anil Solanki en Jaipur.